Descontrol en los certificados de eficiencia energetica

Fecha Publicación: 27/09/2014

Descontrol en los certificados de eficiencia energetica

Lejos queda la entrada en vigor, en junio de 2013, del certificado energético en toda la región española. Aunque desde la ley se exige la obligatoriedad para todo aquel que quiera vender o alquilar su casa de estar en posesión del certificado de eficiencia energética, si bien es cierto que en las compraventas el notario ejerce una tarea de control y exige el certificado para escriturar la operación, esto no ocurre en los alquileres.

 

La verdad es que muchos arrendatarios descartan la opción de obtener el certificado energético porque, al tratarse de un contrato privado, ningún organismo competente está vigilando que los pisos que se alquilan dispongan de él; lo que parece que desconocen estos arrendatarios es que el inquilino del inmueble puede denunciarlo, enfrentándose a multas de hasta 6.000 euros. Existen inspectores en algunas comunidades autónomas que han abierto algún expediente sancionador, pero la realidad es que se centran en confirmar que quien posee certificado tenga visible la etiqueta.

 

El problema de estos propietarios de inmuebles arrendados sin realizar el certificado energético, es que no hay ningún organismo que los vigile, aunque la ley les obliga a ello, tienen conocimiento de la ley y de las posibles sanciones que su incumplimiento acarrea. Que se alquile una vivienda mediante un contrato privado no exime de la obtención del certificado energético, al igual que el pago de las tasas e impuestos correspondientes, depósito de fianza en el ivima, etc

 

Desde el Gobierno y las comunidades autónomas se reitera que la ley está para cumplirse, que ésta exige la realización del certificado de eficiencia energética a pesar de que un contrato privado no esté afectado por ningún organismo de control o vigilancia.

Desde el IDAE, Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, recuerdan las sanciones y multas que la normativa impone a todo aquél que la incumpla y señalan que las inspecciones sólo corresponderán al órgano competente que cada Comunidad Autónoma establezca. Por ello todo el peso para que se realicen los certificados energéticos en viviendas que se alquilen recae en cada comunidad autónoma y en los medios que cada una decida invertir para lograr el objetivo impuesto desde la Unión Europea en materia de eficiencia energética.

En Madrid, desde agosto del 2013 se puso en marcha un servicio de inspectores cuyo cometido era el controlar que las etiquetas de calificación energéticas eran correctas; el problema es que este cometido consiste en verificar que los técnicos que firman y envían los certificados de eficiencia energética al registro son competentes y no fraudulentos. Nada de verificar que las calificaciones que obtienen los inmuebles reflejan la imagen fiel de los mismos, ni que se exhiben las etiquetas de calificación energética en los anuncios de venta o alquiler del inmueble.

Un punto claro es que los propietarios de los inmuebles tienen la responsabilidad íntegra sobre ellos, circunstancia registrada en la legislación que recalca que cuando el objeto del contrato sea el arrendamiento de la totalidad o parte del edificio, según corresponda, bastará con la simple exhibición y puesta a disposición del arrendatario de una copia del referido certificado, y las multas por infringir la ley deberían recaer en los propietarios y no en la inmobiliaria, como hace unos meses ocurrió, ya que son meras intermediarias.

Desde la Comunidad de Madrid, al igual que desde la Agència de l’habitatge de Catalunya se está exigiendo y controlando que el certificado de eficiencia energético de los alquileres esté realizado, tanto certificado como registro del mismo, exigiendo también la presentación de la etiqueta de calificación energética, aunque donde mayor énfasis está poniendo la administración es en los servicios de mediación entre propietarios e inquilinos que ella misma ofrece. (Plan alquila de la comunidad de Madrid) En estas Comunidades Autónomas es un requisito imprescindible previo a la inscripción de una vivienda en la bolsa de inmuebles a alquilar, que el propietario en todo caso presente la etiqueta de calificación energética del inmueble, junto con el certificado de eficiencia energética. En el caso de que la emisión de la etiqueta de calificación energética se encuentre en trámite, será en el momento de la firma del contrato donde la presentación será inevitable si se quiere formalizar el trámite.

 

Ante tales problemas a la hora del cumplimiento de la normativa, y ante las desigualdades entre unos propietarios y otros se proponen algunas medidas para controlar la emisión de los certificados y sus correspondientes etiquetas. Dado que la identificación del inmueble certificado en los documentos técnicos así como en el procedimiento de registro se realiza mediante su referencia catastral, una opción buena sería el poder poner en común los datos de los inmuebles entre las distintas administraciones, de forma que se evitarían propietarios “listillos“, que evitan realizar el certificado energético, pero que no dudan en alquilar su vivienda o venderla sin este requisito normativo; aunque lo cierto es que en ningún caso se tiene constancia de que en algún organismo se esté produciendo.

Otra medida de control a la que están recurriendo varias Comunidades Autónomas es la apertura de expedientes a las inmobiliarias que ponen anuncios de alquiler o venta de inmuebles que no disponen de certificado energético (no vale que el propietario no quiera realizar el certificado, debería ser un requisito exigible por las inmobiliarias si quieren evitar ser sancionadas o investigadas)

Otra medida de control, de la que hemos hablado, es que los organismos regionales de cada Comunidad Autónoma lleven un control de las viviendas alquiladas, donde los propietarios deben de depositar las fianzas para lograr ventajas fiscales, requiriéndoles la presentación de la etiqueta energética, y por tanto del certificado energético.

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Soy Maria Ayerbe, responsable del departamento de arquitectura, diseño y eficiencia energéticaMaria Ayerbe